Si bien el principal fin que tiene este blog es que mis hijos lean un poco de las aventuras de su papá cuando ya no esté con ellos, en estos 2 años y medio que tiene el «proyecto Juano Flyer», se cruzaron ante mí algunos casos extraordinarios que forman parte del Balance anual y en parte se «apoderaron» de este proyecto. Mis hijos sabrán entender.

Así como en 2017 el Balance positivo tuvo a Elisa Forti como protagonista gracias a toda la comunidad de viajes de Twitter que la ayudó para que cruzara la meta en su Como natal luego de casi 70 años de haberlo dejado, este 2018 nuevamente es positvo en el Balance gracias a 50 peregrinos que confiaron en el Proyecto Argentinos En El Camino y harán el Camino de Santiago en Abril de 2019.

Este post debería haberse llamado «Carta Abierta a los Argentinos en el Camino». A uds. quiero hablarles. A uds. que depositaron la confianza en un desconocido. A uds. que llegaron a esa primera reunión para conocer si detrás de Juano Flyer había una persona con todos los patitos en fila o alguien que haría un negocio de todo esto.

Hoy recuerdo sus caras de sorpresa cuando les dije que iríamos juntos pero no amontonados. Que podían sacar sus pasajes vía millas, o en cuotas, en primera o turista. Que entre todos podíamos elegir la agencia en España para la parte terrestre. Que yo no sacaría un peso del viaje de la misma manera que no permitiría un reclamo por parte de uds. Y aún así se quedaron y decidieron sumarse. Y así, reunión tras reunión fuimos generando un vínculo que hoy me cuesta poner en palabras.

La misma semana de nuestra última reunión grupal estuve en Córdoba con 4 de uds. Ese mismo día las cosas empezaron a cambiar. Empecé a entender la dimensión que para cada uno de uds. significa el viaje. Entendí que el viaje en grupo ya no me necesitaba. Uds. habían logrado algo que trasciende los nombres propios. Cada uno de uds. es completamente diferente del resto, viven en provincias diferentes, tienen realidades propias… y lograron amalgamarse en un grupo con identidad propia.

En la última reunión, si bien «solo» éramos 25 de los 50, fué emocionante. Mientras cada uno de uds. hablaba, para mí era como una película. Yo tenía el privilegio de ser el único espectador de una hermosa película donde cada uno de uds. era protagonista. Yo tengo el privilegio de que me hayan contado sus ilusiones, sus miedos, sus anhelos y sus expectativas frente al viaje.

Confiaron en mí en una propuesta que nació con una alocada idea. Acababa de operarme hacía tan solo 6 meses. Me habían sacado el estómago y no sabía si podría caminar los 125 km. Y aún así sacaron sus pasajes. Reservaron la parte terrestre y confiaron.

Hoy siento que 50 personas que no se conocen, que ceden muchas veces en pos de lo mejor del grupo, lograron algo tan fuerte que seguramente sea un viaje inolvidable para todos. Somos #ArgentinosEnElCamino. No importa Juano Flyer, ni Fernanda, ni Mateo, ni Gabriela. Somos un GRUPO, algo más que la suma de cada uno.

Y eso entendí en la última reunión de noviembre. Me fuí emocionado. Me fuí pensando que la tarea estaba hecha. Aún cuando yo no viajase. Uds. ya tienen identidad propia, la que nos da ser parte del mismo equipo. Y eso es lo que hace que este 2018 tenga Balance positivo, aún cuando faltan un poco más de 3 meses para dar el primer paso de esos 125 km.

Este blog medirá su año, no por las vistas, ni por las visitas, ni por los ingresos. Sino por las vidas en que pueda influir. Y uds. ya hicieron que la mía sea distinta. Por cada uno de uds. brindaré este 31. Por dejarme ser parte de sus vidas pero por sobre todo por dejarme ser parte de sus sueños. Salud peregrinos, salud Argentinos en el Camino.